La paradoja del oxígeno es que igual que nos da la vida, nos la quita. Es esencial en los procesos respiratorios de los seres vivos, ya que transporta el oxígeno hasta la sangre y el dióxido de carbono desde la sangre al exterior del cuerpo, permitiéndonos eliminar toxinas. Pero de la misma forma que el oxígeno da vida a nuestros órganos, es la principal causa de su "muerte", ya que oxida las células de nuestro organismo. ¿Es posible, entonces, que vida y muerte convivan en la misma molécula? El Catedrático en Bioquímica y Biología molecular Guillermo Sáez Tormo reflexiona en este interesante artículo sobre la paradoja del oxígeno.