Galia Slayen, una joven estadounidense de 20 años que sufrió anorexia, pretende concienciar los riesgos de imitar los modelos de belleza impuestos en la sociedad actual. Según el patrón de Barbie, la mujer perfecta debería tener unas medidas de 96 de pecho, 45 de cintura y 83 de cadera, es decir, un imposible. Tal mujer debería andar como un animal a cuatro patas pues no podría mantenerse erguida.
Slayen ha recorrido varios centros estudiantiles para informar sobre los riesgos de los desórdenes alimenticios, que afectan cada vez a jóvenes de edades más tempranas. Estos paradigmas irreales, según Slayen, pueden llevar a problemas como la anorexia o la bulimia. Ella misma sufrió anorexia en 2007 cuando era animadora y luchaba por mantenerse en un peso insano. Slayen, que jugaba con Barbies hace solo unos años, ahora ha usado su imagen para demostrar lo absurdo que puede llegar a ser nuestra obsesión por la perfección.
Más sobre Barbie
Según las estadísticas, se venden dos muñecas Barbie cada segundo. Además, la edad media para tener una primera muñeca de Mattel es de tres años. Hasta los doce, una niña suele tener una siete.

Una de las muñecas que han despertado más controversia de Barbie ha sido la Slumber Party Barbie, lanzada en 1965 y que incorporaba una báscula de baño y un libro titulado “Cómo perder peso”. Dentro del libro, una de las indicaciones era “no comer”. Según estos estudios, si Barbie fuera una mujer real tendría un IMC (Índice de Masa Corporal) de 16,24, muy por debajo de lo sano y se ajustaría a los criterios de peso de una persona anoréxica. Además, con estas características, probablemente no podría menstruar.
Este es el primer comercial de Barbie que emitió por primera vez durante el Club de Mickey Mouse a finales de la década de los cincuenta. Desde entonces, es uno de los juguetes más vendidos del mundo y se estima que más de mil millones de muñecas Barbie se han vendido en todo el mundo en más de 150 países, lo que genera el 80% de los beneficios de Mattel.







