Su origen es español. Disminuye los riesgos cardiovasculares, libera tensiones, aumenta la capacidad de concentración y refuerza el estado de alerta. Desde la NASA han afirmado que el bienestar que ofrece es incomparable con cualquier otra solución médica. Pero según la institución, no debe sobrepasar los 26 minutos. Se trata de la siesta.