La moderna cosmología sostiene que nuestro Universos sería uno más de una vasta colección de ellos, en una teoría conocida como Multiverso. El físico del MIT (Instituto Tecnológico de Massachuset), Alan Gurth sugiere que nuevos universos (bautizados como Universos de Bolsillo) son creados continuamente.Según este punto de vista, no todos los universos sobrevivirían. Algunos se derrumbarían instantes después de su formación debido, en otras razones, a que las fuerzas entre las partículas serían tan débiles que no podrían dar lugar a átomos o moléculas. Sin embargo, si las condiciones fueran adecuadas, la materia se uniría para formar galaxias y planetas, y si los elementos correctos estuvieron presentes en esos mundos, la vida podría evolucionar hasta ser inteligente.
Algunos físicos han teorizado que los universos únicos en los que las leyes de la física son "per se" podrían ayudar al desarrollo de la vida, e incluso que si las cosas fueran solo un poco diferentes a nuestro mundo, la vida inteligente sería imposible. En ese caso, nuestras leyes físicas se podrían explicar "antrópicamente,", lo que significa que son como son porque de otro modo, no habría nadie para darse cuenta de ello.
El profesor de física del MIT, Robert Jaffe y sus colaboradores, consideraron que la explicación antrópica debe ser sometida a un escrutinio más cuidadoso, y decidieron explorar si posibles universos con diferentes leyes físicas podrían albergar vida. A diferencia de la mayoría de estudios anteriores, en los que el simple hecho de variar una constante por lo general produce un universo inhóspito, los científicos examinaron más de una constante.Si existe vida en otras partes de nuestro universo es un misterio, pero para algunos científicos, hay otra pregunta interesante: ¿Puede haber vida en un universo muy diferente del nuestro?
En el trabajo presentado recientemente en la revista Scientific American, el equipo de investigación de Jaffe demuestra que universos muy diferentes del nuestro todavía tienen elementos similares a los de carbono, hidrógeno y oxígeno, y por lo tanto podrían evolucionar las formas de vida muy similares a nosotros. Incluso cuando las masas de partículas elementales se alteraran dramáticamente, sería "afín a la vida", es decir, las formas estables de hidrógeno, carbono y oxígeno existirían y podrían mantener una vida.
Para llevar a cabo esta investigación, los científicos crearon varios "quarks" o partículas elementales que contienen estos elementos, y experimentaron todas las posibilidades con ella (peso, composición, masa) para estudiar su evolución en distintos contextos y condiciones. Los resultados de la investigación vienen a decirnos que en multitud de variables la vida sería posible.
Al final, no hay manera de saber con certeza si hay otros universos, o incluso si la vida es posible en ellos. Pero esto no es suficiente para detener a los físicos a la hora de explorar las posibilidades, y en el proceso aprender más sobre nuestro propio universo.







