Sin embargo, existen diferencias notables entre las comunidades autónomas, y es que mientras en en el País Vasco, Madrid y Baleares los ingresos necesarios para comprar una vivienda superan en más de un 110% al sueldo percibido, en Extremadura y las dos Castillas no supera el 43%.
La investigación realizada destaca que aunque el coste de acceso al mercado de la vivienda ha descendido en los últimos años, más de 5 millones de jóvenes españoles se ven obligados a permanecer en casa de sus padres.
Dada la diferencia abismal entre el salario percibido y el necesario para hacer frente a los gastos de una hipoteca, los jóvenes únicamente tienen acceso a minipisos de entre 40 y 60 metros cuadrados.
Tras la presentación del estudio, el responsable de la Comisión Socioeconómica del CJE, José Luis López Ibañez, reivindicó la necesidad de políticas que garanticen una vida autónoma a los jóvenes españoles, a través, principalmente, de una mayor coordinación entre las comunidades autónomas y el Gobierno central. Destacó también la necesidad de crear un parque público de vivienda en alquiler y pidió la garantía de la protección y la estabilidad de los inquilinos mediante una reforma en la Ley de Arrendamientos.
La necesidad de controlar el precio del suelo libre, de fomentar el uso de la vivienda vacía mediante fuertes imposiciones fiscales, y el endurecimiento de las leyes contra la corrupción política son algunas de las propuestas del portavoz del CJE.







